Por: Juan Pablo Cuello Díaz
Como no amar la ciudad que me vio nacer, que me ha dado tantas alegrías y de la cual me siento completamente agradecido, por ella he dejado atrás cosas importantes de mi vida personal, es la que me motiva a ser insistente, quiero verla posicionarse a nivel nacional con altos indicadores, pero hay que decirlo lamentablemente hoy día no estamos pasando por el mejor momento.

Nos estancamos en el tiempo, en Valledupar nos quedamos esperando la Seguridad y es que está fue una de las banderas del Alcalde de la Ciudad Mello Castro Gonzáles, quien prometió afianzarse en este componente, pero hemos visto que no es así, hoy día hay más temor en la ciudadanía, las calles están inseguras, muy difícilmente podemos compartir en la terraza de nuestras casas, nos sentimos con zozobra cuando sentimos una motocicleta y ni en nuestras propias viviendas estamos seguros.
Nos quedamos esperando los 10.000 empleos ofrecidos en campaña por nuestro alcalde, hoy Valledupar, es la segunda ciudad con más desempleo en Colombia, después de Quibdó quien se ubica primera, según la reciente encuesta realizada por el DANE quien hace medición de las principales ciudades de Colombia, ¿Que está haciendo la Administración Municipal para disminuir este índice?
Nos quedamos esperando que se actuara frente al problema ambiental que tenemos en la ciudad, basuras por todos lados, hay calles y lotes que se utilizan de botaderos permanentes y no existe control para atender esta situación, lotes enmotados, poda de árboles sin la autorización de las autoridades competentes y ni hablar del Rio Guatapurí al cuál hasta la fecha no se ha realizado un Programa de Conservación ejecutable, con un plan de Acción encaminado a realizar prevención y atender la situación actual de escombros y todo tipos de desechos que constantemente le son arrojados, no solo en el Balneario Hurtado si no en su cauce esencialmente en los Barrio Zapato en Mano, Pescaito, 9 de Marzo.
Nos quedamos esperando que se invirtiera adecuadamente en la Malla Vial y no sacarle provecho haciendo contrato cada 6 meses con reparcheos que solucionan temporalmente la situación, pero no de manera definitiva, lo que se tiene es una teta para desangrar a los recursos del erario público.
Nos quedamos esperando el orden y la autoridad, me parece irresponsable asumir un cargo cuando no se cuenta con la capacidad para desempeñarlo, ahora nos toca esperar, gracias a Dios se les está acabando el tiempo. Invito a la Comunidad Vallenata y los corregimientos a mirar objetivamente que es lo más conveniente para la ciudad, es hora de mirar que es lo que realmente queremos y no dejarse llevar por el populismo.
Valledupar es una ciudad que puede ser ubicada en la cúspide lo tenemos todo paisajes rodeados de afluentes, gente buena trabajadora, servicial, historia y cultura, falta ponerle más amor, entrega, compromiso, dedicación y levantarse diariamente trabajando para alcanzar el objetivo.
“Soy de una ciudad tan maravillosa, que aún con toda la desidia de algunos dirigentes conserva su esencia, trayendo en su aroma quienes somos y una de las tantas tareas que tengo en la vida, es velar para conservarla y que no pierda sus mayores riquezas”.

