En la vida todo pasa por una razón, con un propósito Estos meses han sido de pruebas, decisiones y aprendizajes,; entendí que la vida siempre te lleva al lugar correcto, por el camino que necesitas recorrer.
Muchas veces las situaciones que vivimos, buenas o malas, nos ponen a prueba. Nos exigen demostrar de qué estamos hechos, hasta dónde podemos llegar.
Yo he llorado, he tenido miedo, he dudado, pero también he aprendido. Aprendido a las malas, sí, que todo lo que viví era parte del proceso, que Dios me estaba moldeando, preparándome para lo que viene.
Hoy puedo decir que entendí que no lo puedo controlar todo, que no necesito ser perfecta, que al aceptarme, con mis días buenos y mis días grises, soy perfecta para ese Ser Superior que me creó.
Entendí que mi vibra no es para todo el mundo, pero eso también está bien.
Tengo muchas razones para vivir con alegría, para enfrentar al mundo con mi luz.
Hoy sé que me amo, soy mi principal prioridad y merezco un amor verdadero, que comparta mis risas, mis proyectos y camine a mi lado. Ese ser que me ame con la misma intensidad con la que yo amo y cuido a los que están a mi alrededor.
Por eso, te digo: no dejes que nadie apague tu brillo. Cuando decides amarte, valorarte y defender quién eres, todo empieza a cambiar.
Hoy brillo, vibro alto y confío en lo que viene, entendiendo que no necesito tener todas las respuestas, solo fe. Fe en que todo lo que soy con luces y sombras tiene sentido en el plan perfecto de Dios.
LE SUGERIMOS. Así empieza la estafa del número equivocado

No vine a encajar, vine a ser y desde que me abracé con amor, la vida empezó a fluir con propósito.
No permitas que nadie apague tu esencia. Quien te ama, te impulsa. Quien te valora, te respeta, y tú, tú no estás para disminuirte, estás para expandirte.

