Aunque el consejo de no contestar llamadas de números desconocidos parece básico, los colombianos no lo están aplicando. Un reciente informe de la aplicación Truecaller revela que en lo que va de 2024 se han registrado más de 9.700 millones de llamadas spam en el país, lo que representa un preocupante aumento del 30 % frente al año anterior.
El mes más crítico fue octubre, con más de 1.100 millones de llamadas sospechosas. Lejos de tratarse solo de publicidad no solicitada, muchas de estas comunicaciones buscan estafar a las personas, mediante métodos que combinan manipulación emocional, robo de identidad y engaños digitales.
Una de las estrategias más comunes y peligrosas es la llamada “estafa del número equivocado”, que comienza con un mensaje aparentemente inofensivo como “Hola” o “¿Podemos vernos mañana?”. Según explica el experto en tecnología David Nield en la revista Wired, el objetivo inicial es confirmar que el número está activo, para luego iniciar un proceso de manipulación emocional que puede terminar en fraude económico o extorsión.
El FBI ha advertido sobre esta práctica con un término gráfico: pig butchering, o “engorde de cerdo”, en el que los delincuentes alimentan la confianza de la víctima durante días o semanas hasta que lanzan el golpe.

“Vemos un crecimiento preocupante. El volumen de llamadas no deseadas refleja que esto ya no es un problema menor”, señaló Nicolás Vargas, Country Manager de Truecaller en Colombia, quien hizo un llamado urgente a no compartir información personal por teléfono y reportar cualquier intento de fraude.
LE SUGERIMOS. Bloqueo en Aguas Blancas por deficiencias en salud y servicios esenciales
La empresa también compartió seis recomendaciones clave para evitar caer en estas trampas:
- No responder a números desconocidos ni mensajes sospechosos.
- Desconfiar de mensajes que generan confianza inmediata.
- Verificar siempre la información recibida.
- No entregar datos personales, bancarios o contraseñas.
- Usar aplicaciones para identificar llamadas como Truecaller.
- Bloquear y reportar cualquier intento de estafa desde el celular.
En un país donde los estafadores aprovechan cada brecha digital, el celular ya no es solo una herramienta de comunicación: también puede ser la puerta de entrada a un delito.

