
El panorama político colombiano comienza a tomar forma de cara a las próximas elecciones presidenciales, luego de que Sergio Fajardo anunciara oficialmente que competirá en la primera vuelta, descartando su participación en las consultas interpartidistas previstas para el 8 de marzo. La decisión marca un giro estratégico dentro del escenario electoral y redefine las alianzas que se venían explorando en sectores alternativos y de centro.
El anuncio se dio a conocer mediante un comunicado público dirigido a los colombianos, en el que Sergio Fajardo afirmó que el país atraviesa un momento decisivo. En su mensaje, insistió en que la política nacional se ha visto atrapada en una dinámica de confrontación permanente, alimentada por discursos extremos que, según su visión, han deteriorado la convivencia, el respeto en el debate público y la confianza entre los ciudadanos.

Durante el pronunciamiento, el exgobernador agradeció a quienes lo invitaron a participar en las consultas interpartidistas y reconoció el valor democrático de ese mecanismo. Sin embargo, explicó que su proyecto político no se siente representado en esa vía. Para Sergio Fajardo, el reto actual va más allá de una consulta: se trata de ofrecer una alternativa que convoque a un electorado amplio, cansado de la polarización y en busca de acuerdos sostenibles.
Sergio Fajardo apuesta por una Nueva Mayoría moderada
En ese contexto, el dirigente político expuso su propuesta de construir una “Nueva Mayoría”, una plataforma que reúna sectores moderados de izquierda y de derecha, con el propósito de avanzar en consensos básicos frente a los principales desafíos del país. Entre ellos mencionó la necesidad de reducir las brechas sociales, mejorar las condiciones de seguridad y fortalecer la lucha contra la corrupción, temas que, aseguró, no pueden seguir siendo utilizados como banderas de confrontación.
“El objetivo no se consigue en el marco de las consultas. Por eso, voy directo a la primera vuelta presidencial”, señaló Sergio Fajardo, dejando clara su determinación de medirse desde el inicio del proceso electoral. Con esta postura, busca consolidar una candidatura que se presente como opción de centro y que dialogue con distintos sectores sociales, empresariales y políticos.
El anuncio también tiene implicaciones para el mapa de alianzas. Analistas consideran que la decisión de Sergio Fajardo podría atraer a votantes independientes y a ciudadanos desencantados tanto del oficialismo como de la oposición más radical. Al mismo tiempo, obliga a otros movimientos y precandidatos a redefinir sus estrategias de cara a la primera vuelta, en un escenario donde la fragmentación del voto será un factor clave.
En su mensaje, el exmandatario reconoció que la campaña no inicia en condiciones fáciles. Admitió que “arrancamos desde atrás” y que los extremos políticos preferirían que su alternativa desapareciera del debate. Aun así, se mostró confiado en que el camino, aunque largo y estrecho, permitirá conectar con una ciudadanía que reclama menos confrontación y más soluciones concretas.
De cara a los próximos meses, Sergio Fajardo aseguró que hará todos los esfuerzos necesarios para encontrarse con quienes compartan su visión de país. Insistió en que Colombia necesita sumar, no dividir; escuchar, no imponer; y construir, no destruir. Con 115 días por delante antes de la primera vuelta presidencial, el reto será traducir ese mensaje en una propuesta capaz de movilizar apoyos y consolidarse como opción real de poder.
La decisión de competir directamente en la primera vuelta abre un nuevo capítulo en la contienda electoral y plantea interrogantes sobre el reacomodo de fuerzas políticas. Para Sergio Fajardo, el desafío no es solo electoral, sino también simbólico: demostrar que aún es posible hacer política desde la moderación, el diálogo y la búsqueda de acuerdos en un país marcado por la polarización.
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