
Desde el 18 de octubre, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) ha reforzado sus controles para verificar que los establecimientos cumplan con la normativa de facturación electrónica, que será obligatoria en Colombia a partir del 1 de noviembre de 2024. La Dian ha desplegado a más de 3.000 funcionarios, quienes han realizado cerca de 40.000 entrevistas a consumidores y visitado alrededor de 19.000 establecimientos, en los cuales se han detectado fallas en la emisión de facturas electrónicas.
La directora de Gestión de Impuestos de la Dian, Cecilia Rico, destacó que durante estas verificaciones encontraron que en el 35% de los casos los consumidores reciben soportes distintos a las facturas electrónicas o sus equivalentes, lo que incumple la normativa. Rico enfatizó que la factura electrónica debe expedirse sin excepción, y que los responsables de facturación solo deben solicitar el nombre o razón social, número de cédula y correo electrónico del comprador, evitando preguntar si el cliente desea o no el documento.
Con la fecha límite próxima, el cumplimiento de la facturación electrónica se ha convertido en una prioridad para la Dian, ya que muchas empresas aún no han logrado adaptarse a la nueva normativa. Esta transición incluirá documentos como facturas de servicios públicos, tiquetes de transporte, extractos bancarios y boletas de eventos y cine, los cuales deberán emitirse de forma digital a partir del 1 de noviembre, mejorando la eficiencia y transparencia en la gestión de estos registros.
Además de facilitar el acceso a la información y la seguridad en las transacciones, la Dian destaca que la facturación electrónica contribuye al cuidado del medio ambiente, al reducir el uso de papel. La implementación busca también optimizar la experiencia de los consumidores, promoviendo un sistema de facturación moderno y sostenible que responda a las necesidades de la economía digital.







