Miguel, un menor de cinco años residente en Varginha, Brasil, había estado luchando contra un linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer que afecta el sistema linfático, desde diciembre del año pasado. Para poder costear su tratamiento en el Hospital de Amor en Barretos, São Paulo, su madre organizó varias actividades de recaudación de fondos. Tras meses de ardua quimioterapia, en agosto de este año, Miguel recibió una gran noticia: sus exámenes confirmaron que su cuerpo estaba libre de cáncer.
Con el tratamiento superado, Miguel retomó sus clases, sin saber que sus compañeros habían preparado una sorpresa para celebrarlo. Al regresar a la escuela, el pequeño se mostró tímido, ya que no sabía que la ocasión era para festejar su victoria contra la enfermedad.
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En un momento lleno de emoción, Miguel caminó por el pasillo de la escuela mientras sus amigos lo recibían con aplausos y globos amarillos. El gesto de sus compañeros y el ambiente de alegría marcaron una muestra de apoyo y cariño para el niño, quien, después de una larga batalla, pudo celebrar junto a su comunidad escolar este importante logro en su vida.

