
Por: Ubaldo Anaya Florez
Avianca dejó de ser esa aerolínea que nos enorgullecía y nos unía. Esa empresa que llevábamos en el corazón por tener sus raíces en la costa y por ser emblema de Colombia.
Ahora, por lo menos para los vallenatos, Avianca es sinónimo de dolor de cabeza. Primero por los precios de los tiquetes, a los que no le aplica ningún tipo de promoción como si lo hacen para otras ciudades costeñas como Santa Marta y Cartagena.
Segundo, porque cada vez que se le da la gana, nos deja tirados y le importa ‘un pito’ como dicen coloquialmente por aquí.
Ya son repetidas las ocasiones en que Avianca cancela sus vuelos y no le importa el sufrimiento de sus usuarios que usan la ruta Valledupar – Bogotá – Valledupar.
El caso más patético se registró esta semana cuando canceló sus vuelos Bogotá – Valledupar y dejó a muchas personas, entre empresarios, congresistas, deportistas, músicos y ciudadanos anónimos, ‘colgados de la brocha’ en Bogotá por más de 24 horas.
Ciudadanos levantaron sus voces de protesta y exigieron a la Aeronáutica Civil que meta en cintura a Avianca y le quite el monopolio que actualmente tiene sobre la ruta que conecta con Valledupar.
El alcalde Ernesto Orozco, varios congresistas y el presidente de la Cámara de Comercio de Valledupar, José Luis Urón Márquez se cuentan entre las voces públicas que se levantaron para exigir respeto. En redes, otros ciudadanos afectados también protestaron y exigieron al presidente Gustavo Petro que acabe con este suplicio.
Urón Márquez le puso el cascabel al gato y demandó de Avianca una solución a esta problemática y exigió a las autoridades aeronáuticas de Colombia poner freno a los abusos de la empresa aérea.
Latam se fue el año pasado porque su operación no era rentable. Pero volvió este año a sacar provecho descaradamente del Festival Vallenato y todos calladitos.
Es responsabilidad del estado garantizar que esta ciudad tenga conectividad aérea y debe de inmediato exigir a Avianca que garantice este servicio a nuestra región.
Exijamos a Avianca que mejore su servicio, sin intermitencias o, definitivamente, que se largue de nuestra ciudad y se lleve sus aviones para otra parte.



