
Qué le espera al dólar. El dólar estadounidense (USD) entra en 2026 con una narrativa compleja: tras un 2025 débil frente a una canasta de monedas globales —su peor desempeño en ocho años— las expectativas están divididas sobre si la moneda se estabilizará, caerá aún más o vivirá repuntes técnicos.
1. Qué le espera al dólar y el papel central de la Reserva Federal
El factor más importante para determinar el rumbo del dólar en los primeros meses de 2026 será, sin duda, la política monetaria de la Reserva Federal (Fed). Tras las reducciones de tasas a fines de 2025 y con la inflación moderándose gradualmente, los mercados han estado descontando recortes adicionales para 2026. Algunos pronósticos sugieren que la Fed podría recortar tasas en enero y abril, llevando la tasa de fondos federales más cerca de 3.00%–3.25%.
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Sin embargo, datos económicos recientes —como el informe de empleo de diciembre de 2025 que mostró crecimiento más lento pero una tasa de desempleo baja— han debilitado la probabilidad de cortes tempranos y aumentado las apuestas por una pausa más prolongada en el ciclo de flexibilización.
Este dilema de política —entre recortar para apoyar la actividad económica o mantener tasas para controlar la inflación— genera un USD volátil y sensible a cada dato macroeconómico. Una Fed que mantenga tasas por más tiempo de lo anticipado proporcionaría soporte técnico al dólar, mientras que recortes más agresivos tendrían el efecto contrario.
2. Expectativas de depreciación moderada
Varias casas de análisis proyectan que el dólar podría debilitarse gradualmente durante el primer trimestre de 2026, aunque de forma ordenada y sin desplomes dramáticos. Un informe de MUFG Research sitúa el índice dólar (DXY) bajando desde niveles de ~98 a cerca de 97.6 al finalizar el Q1, con una tendencia a seguir descendiendo más adelante en 2026.
De manera complementaria, otro pronóstico indica que el índice dólar podría caer hasta alrededor de 94 en el segundo trimestre del año antes de estabilizarse o iniciar un rebote en la segunda mitad de 2026.
Estos escenarios están anclados en la expectativa de recortes de tasas por parte de la Fed, que reducirían la ventaja de rendimiento del dólar frente a otras divisas, incentivando rotaciones hacia monedas europeas o asiáticas con fundamentos sólidos.
3. Movimientos frente a otras monedas:
Los pronósticos de mercado también muestran tendencias claras en los cruces clave:
- EUR/USD: se espera que el euro continúe ganando terreno, con proyecciones acercándose a 1.18–1.20 a cierre del primer trimestre.
- GBP/USD y otros pares: también se proyecta cierta debilidad del dólar frente a la libra esterlina y otras monedas del G10, aunque con menor volatilidad que con el euro.
Estos movimientos reflejan no solo expectativas de tasas, sino también el apetito por riesgo global. Si la percepción de riesgo mejora a comienzos de año (por datos económicos sólidos o menos tensiones geopoliticas), los capitales podrían desplazarse desde refugios como el dólar hacia activos más riesgosos, debilitando al USD.
4. Datos económicos y naturaleza cíclica
Un factor determinante en el corto plazo será la realización efectiva de datos económicos de Estados Unidos: informes de inflación, empleo, consumo y producción marcarán la percepción del mercado respecto al ciclo monetario. En un contexto donde la inflación global se modera pero aún está por encima de la meta, cualquier sorpresa macroeconómica —positiva o negativa— puede desencadenar movimientos abruptos en el dólar.
Los escenarios posibles incluyen:
- Inflación más persistente y empleo sólido → menor presión para recortes → dólar más firme.
- Inflación cayendo y datos laborales débiles → recortes más pronto → depreciación del dólar.
5. Riesgos y conclusiones
Entre los principales riesgos están eventos geopolíticos inesperados, sorpresas en la inflación global y decisiones de política inesperadas en otras economías clave, que podrían atraer flujos de capital hacia o lejos del dólar.
En resumen, el primer trimestre de 2026 se perfila como un período de consolidación y tendencias bajistas moderadas para el dólar, con la posibilidad de repuntes técnicos en función de datos económicos y la postura concreta de la Fed. La volatilidad será protagonista, y los inversores deberán vigilar de cerca cada publicación de datos y reunión de política monetaria para anticipar los movimientos del USD.

¿Qué le espera al dólar? es la pregunta que todos en Colombia se hacen para definir el futuro de la economía en los primeros tres meses del año. Lo qué le espera al dólar es un gran espectativaque tienen los empresarios, porque, en definitiva, a muchos realmenmte trasnocha por lo que le espera al dólar en el primer trimestre de 2026








