El presidente electo de Argentina, Javier Milei, quien sorprendió al país con su victoria en las elecciones, se prepara para asumir el cargo el próximo 10 de diciembre, fecha establecida según el artículo 1 de la Ley de Ceremonia de Asunción de mando presidencial.
En un anuncio contundente, Milei se comprometió a librar una intensa batalla contra la inflación, situada en niveles astronómicos de más del 140% anual. En declaraciones radiales, aseguró que se tomará un período de «entre 18 y 24 meses» para erradicarla por completo y situarla en niveles comparables con los estándares internacionales más bajos.
Así mismo, enfatizó su firme intención de emprender una ambiciosa reforma del Estado, incluyendo un programa de privatizaciones masivas. «Todo lo que pueda ser administrado por el sector privado estará en sus manos», afirmó, mencionando explícitamente a la petrolera estatal YPF y los medios de comunicación gubernamentales como objetivos prioritarios para ser privatizados.
El siguiente paso en la agenda de Milei es coordinar una transición ordenada con el actual presidente, el peronista de centro-izquierda Alberto Fernández, antes de su investidura el 10 de diciembre. El nuevo mandatario confía en que esta transición garantice la continuidad gubernamental sin mayores sobresaltos.
Entre los desafíos más acuciantes, se propone reducir la inflación, equilibrar las cuentas públicas, levantar los controles de cambio y recortar el gasto estatal.

