En una reveladora entrevista Carlos Orlando Ferreira, presidente de Alianza Petrolera, rompió el silencio y abordó los desafíos y amenazas que ha enfrentado tras el anuncio del posible traslado del club a la ciudad de Valledupar.
Ferreira, visiblemente afectado, compartió con los radioescuchas que ha recibido amenazas contra su integridad debido a la controversial decisión de mudar el equipo. A pesar de las presiones, el directivo decidió dar la cara y explicar los motivos detrás de esta decisión que ha generado revuelo en el ámbito futbolístico colombiano.
El presidente señaló que el proyecto deportivo en Barrancabermeja se ha vuelto cada vez más complejo de mantener en la categoría A. Aunque reconoció la sólida base de aficionados que ha ido creciendo en la ciudad, argumentó que, desde el punto de vista económico, la situación es insostenible.

«Es una buena plaza, con una afición que ha ido creciendo, pero no para un proyecto. Mantener el equipo en la categoría A en esa ciudad es supremamente difícil», expresó Ferreira con pesar en su voz.
El directivo dejó claro que la decisión de trasladar el club no es tomada a la ligera y tiene como objetivo salvaguardar la permanencia en la máxima categoría del fútbol colombiano. «Como yo no quiero ni la junta directiva ni los accionistas queremos que el equipo descienda, tenemos que hacer alguna cosa», reforzó.

