El Papa Francisco, máxima autoridad de la iglesia católica, presidió la misa del Domingo de Ramos, desde la Plaza de San Pedro en El Vaticano, en horas de la mañana de este domingo 24 de marzo, iniciando asi oficialmente la Semana Mayor.
Sin embargo, el sumo pontífice, optó por no leer la homilía que había preparado para la misa sorprendiendo a las fieles, al parecer, esto por problemas de salud.
En medio de esta celebración eucarística que congregó a más de 60,000 fieles que llenaban la plaza de San Pedro en el Vaticano, al Papa se le notó cansado y fatigado.
De acuerdo con el relato bíblico, en el Domingo de Ramos, se conmemora y se recuerda la entrada de Jesús de Nazaret a Jerusalén, que fue recibido por una multitud de personas que extendieron sus mantos y ramos de olivos aclamándolo como el hijo de Dios.

