Por: Elba Bonet
En los últimos días, el dolor de una familia ha sacudido a todo un país. El atentado contra Miguel Uribe no solo nos enfrentó a la crudeza de la violencia, también nos recordó algo poderoso: cuando nos unimos, somos más fuertes que cualquier miedo.
El dolor no nos hace frágiles. Todos, en algún momento, hemos sentido ese nudo en el pecho al ver a un ser querido en peligro, enfermo o enfrentando una injusticia. Y es en ese dolor compartido donde se forja la fuerza colectiva de un pueblo.
Qué esperanzador es ver a Colombia unida en oración, en solidaridad, en propósito. Porque cuando nos abrazamos como nación, demostramos que somos más grandes que nuestras heridas. Somos mejores que nuestras circunstancias. Y podemos ser más que lo que nos quieren hacer creer.
Colombia necesita un cambio. Pero no uno que divida, destruya o beneficie a unos pocos. Necesita un cambio que nos una, que refleje lo que verdaderamente somos: un país lleno de gente trabajadora, valiente y resiliente. Cuando nos juntamos, somos una potencia. Cuando creemos los unos en los otros, somos imparables.
Que esta dura prueba que vive la familia Uribe nos recuerde que Colombia no puede seguir normalizando la violencia. No más atentados. No más miedo. No más indiferencia. Merecemos un país en paz, donde vivir no sea un acto de valentía, sino de esperanza.
No permitamos volver a los tiempos donde el secuestro era rutina, donde el dolor vivía en cada esquina. Es momento de alzar la voz, de exigir acciones y no discursos vacíos. La seguridad no puede seguir siendo una promesa, debe volver a ser una realidad.
LE SUGERIMOS. Alias Gabriela: «Iban a matarlo en el Carnaval de Barranquilla»
Y hoy, desde lo más profundo del corazón, le hablo a cada familia que enfrenta una pérdida, un secuestro o una enfermedad: no están solos. Siempre llegan ángeles al camino. Tengan fe. Este país tiene alma, tiene fuerza y tiene futuro.
En las próximas elecciones, pensemos con claridad. Exijamos liderazgo con valores, con hechos, con visión. Que Colombia vuelva a ser ese lugar donde la vida, la libertad y la seguridad no sean privilegios, sino derechos.

