Por: Carolina Zubiría
Conocí a Luister aquel 24 de febrero de 2020. En ese momento quizás muchos todavía no imaginaban hasta dónde podía llegar, pero él ya transmitía una seguridad distinta. Recuerdo que le pregunté por el famoso versículo bíblico que mencionaba constantemente en sus canciones: Isaías 40:29. Sin dudarlo, respondió que tenía la convicción de que solo Dios era quien le daba fuerzas cuando sentía que no podía más. Aquella respuesta no sonó como una frase preparada; se sintió genuina, como alguien que realmente había atravesado momentos difíciles y encontraba en la fe el impulso para seguir adelante.
Con el paso de los años, esa frase parece haber tomado aún más sentido. Porque mientras muchos artistas aparecen y desaparecen rápidamente, Luister no ha dejado de crecer. Su carrera se ha construido con disciplina, sacrificio y una conexión auténtica con la gente. Hoy, convertido en “El Animal de Animales”, llena escenarios, acumula éxitos y despierta una euforia que pocos artistas logran generar. Lo vivido durante el Festival Vallenato 2026 es prueba de ello: ocho presentaciones, miles de personas siguiéndolo a cualquier hora y un público capaz de esperarlo hasta las 6 de la mañana en la cancha del ateneo solamente para cantar junto a él.
Luister La Voz tuvo 8 presentaciones en el Festival Vallenato y todos sold out
Y quizá ahí está la diferencia. La música de Luister no solo entretiene; acompaña. Canciones como “La María”, “Ozono” y “Amarte más no pude» entre otras, se han convertido en himnos para una generación que encuentra en sus letras alegría, desahogo y motivación. Mientras algunos ven únicamente el espectáculo, quienes lo han seguido desde hace años entienden que detrás del fenómeno hay una historia de perseverancia, fe y trabajo silencioso.
Aquel joven que habla de Isaías 40:29 hoy parece confirmar cada palabra que ha dicho. Porque cuando las fuerzas parecían acabarse, siguió adelante. Y mientras su música continúa creciendo en las calles, en las plataformas y en el corazón de su gente, queda claro que Luister La Voz ya dejó de ser solamente un artista popular: se está convirtiendo en un fenómeno musical imparable.
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