
La sorpresiva imposición de una ley seca en Valledupar, decretada desde las 8:00 p. m. del miércoles 12 de marzo hasta las 8:00 p. m. del jueves 13 de marzo por la visita del presidente de la República, Gustavo Petro, ha generado fuertes críticas por el gremio de Asobares.
Según el gremio, la medida fue impuesta sin previo aviso, lo que afectó a bares, restaurantes y otros establecimientos que expenden licor en la ciudad.
“Los comerciantes nos enteramos de la medida cuando la Policía llegó a imponer clausuras y sellamientos minutos antes de que entrara en vigencia”, denunció Asobares en un comunicado.
Camilo Ospina, presidente nacional del gremio, cuestionó la efectividad de la restricción. “Nos preguntamos qué resultados esperan con esta medida. ¿Realmente contribuye a la seguridad de la ciudad o al resguardo del presidente? Estas decisiones improvisadas afectan negativamente el comercio, el empleo y la economía local”, afirmó.
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Por su parte, Jorge Cerchiaro, presidente de Asobares Cesar, hizo un llamado a que estas restricciones sean evaluadas en mesas de trabajo con todos los sectores involucrados, en lugar de ser impuestas sin concertación. “Es necesario articular esfuerzos en estrategias que realmente fortalezcan la seguridad, en lugar de recurrir a medidas represivas e inefectivas”, expresó.






