El criterio que tuvo Rober Romero Ramírez como rector de la Universidad Popular del Cesar para tomar como referente a la Universidad de Cartagena en la creación del programa de Medicina, tuvo que ver con que: “Es una institución reconocida por tener la mejor facultad de Medicina del país y por estar acreditada en alta calidad como universidad pública”.
Romero Ramírez encabezó un encuentro institucional en la sede de Sabanas UPC, que contó con la presencia del rector de la Universidad de Cartagena, el doctor William Malkun Castillejo, destacado cesarense -orígenes de Chiriguaná- que ahora apadrina esta histórica propuesta educativa. Lo acompañaron tres vicerrectores, la decana de la Facultad de Salud, la coordinadora de acreditación y autoevaluación, y asesores académicos, en un conversatorio de intercambio de experiencias para identificar fortalezas, necesidades y diseñar una hoja de ruta concreta.
El convenio marco acordado entre ambas universidades permitirá compartir experiencias, fortalecer capacidades y fomentar el desarrollo conjunto de misiones institucionales. Asimismo, se proyecta que este tipo de cooperación interinstitucional pueda ser replicada en el futuro con otras universidades públicas del país. “Creo que la Universidad Popular del Cesar, en tiempos recientes —y no es por elogiar al rector Robert Romero— ha venido superando grandes retos. Era una universidad que estuvo intervenida, con procesos académicos prácticamente paralizados, y él ha logrado imprimirle un dinamismo clave. Precisamente, ese dinamismo es lo que hoy permite proyectar futuro”, expresó el rector de la Universidad de Cartagena, William Malkún.
Así, de esta manera se siguen dando pasos decisivos hacia la materialización de esta iniciativa que responde a una necesidad sentida de la comunidad universitaria y de toda la región del Cesar, que por años ha soñado con contar con una formación médica de alto nivel sin tener que salir del departamento.
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En este momento, se trabaja a toda marcha para presentar ante el Ministerio de Educación, antes de finalizar el año 2025, la documentación necesaria para obtener el registro calificado que habilite el programa. De lograrlo, la Universidad Popular del Cesar proyecta iniciar la primera cohorte de estudiantes en el segundo semestre del año 2026, con una matrícula inicial estimada entre 40 y 50 cupos. “Aunque es un tema que todavía está en construcción”.
El modelo de referencia será la Facultad de Medicina de Cartagena, por su solidez académica, experiencia en procesos de acreditación y su vocación pública de inclusión. Además, el programa contará con apoyo clínico del Hospital Rosario Pumarejo de López, para garantizar espacios de prácticas formativas. La propuesta contempla mantener el esquema de matrícula solidaria, similar al que funciona actualmente, permitiendo que estudiantes cursen semestres con aportes mínimos de aproximadamente 20.000 pesos. “Que no es para matrícula, es para un carnet”, acotó, Romero Ramírez.
Igualmente, el rector Romero, destacó el dinamismo alcanzado por la institución en los últimos años, luego de superar intervenciones y retos académicos. “Sueño con una universidad más grande, más inclusiva, que ofrezca oportunidades reales a los jóvenes del Cesar”, afirmó.
El esfuerzo conjunto entre la Universidad Popular del Cesar y la Universidad de Cartagena marca el inicio de una transformación educativa que aspira a sembrar futuro desde el territorio y formar los médicos que el departamento necesita.

