En una decisión contundente, un juzgado ha dictaminado que la Alcaldía de Valledupar debe poner en funcionamiento la despulpadora de frutas del corregimiento La Mina, que ha permanecido inactiva y ha sido catalogada como un elefante blanco.
La despulpadora, que en su momento fue una promesa de desarrollo para la comunidad, se ha convertido en un símbolo de desatención y desperdicio de recursos públicos. Ante esta situación, el juzgado ha intervenido ordenando a la Alcaldía tomar medidas inmediatas para reactivar su funcionamiento y garantizar su utilidad.
Esta decisión judicial representa un paso importante en la búsqueda de soluciones para revitalizar la economía local y brindar oportunidades de trabajo.
Se espera que la Alcaldía cumpla con la orden del juzgado y ponga en marcha acciones concretas

