
Junior de Barranquilla tomó una ventaja contundente en la ida de la final de la Liga BetPlay 2025-2 tras golear 3-0 a Deportes Tolima, un resultado que ya figura entre los más abultados en definiciones del fútbol profesional colombiano. El doblete de José Enamorado y el gol de Bryan Castrillón desataron la ilusión en el Metropolitano y acercaron al ‘tiburón’ a una nueva estrella.
Pese al golpe recibido, desde el lado tolimense el discurso es de resistencia y convicción. En la rueda de prensa posterior al compromiso, el capitán Juan Pablo Nieto asumió la responsabilidad de la derrota y lanzó una advertencia directa. “Tenemos la fe intacta, la ilusión. Por ahí ellos están celebrando mucho, pero todavía faltan 90 minutos por jugar”, expresó, un mensaje que tuvo fuerte repercusión en redes sociales.
La mirada ahora está puesta en el partido de vuelta, que se disputará mañana a las 7:30 de la noche en el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué. Allí, Tolima estará obligado a salir a buscar el resultado desde el inicio, con la consigna de jugar con cabeza fría y corazón caliente. En el club saben que necesitan un partido perfecto y que una acción puntual —un gol tempranero, una pelota quieta o una desconcentración— puede cambiar el rumbo de la serie.
En la misma línea, el técnico Lucas González insistió en que la final no está definida y recordó que aún quedan “90 minutos” por jugar. Mientras en Barranquilla la expectativa crece, en Ibagué se aferran a la épica y a la idea de que, en una final, nada está escrito hasta el pitazo final.
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