
El escándalo UNGRD provocó un nuevo terremoto político en Colombia luego de que en Bogotá y Arauca se materializara la captura y entrega de dos congresistas investigados por presunto cohecho en decisiones relacionadas con créditos del Estado.
La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario contra el representante Wadith Manzur y la congresista Karen Manrique dentro del proceso que investiga el escándalo UNGRD, uno de los casos de presunta corrupción más delicados que actualmente rodea al Congreso de la República.
Manzur se entrega en Bogotá y Manrique en Arauca tras orden de captura por escándalo UNGRD
Tras conocerse la orden judicial, Manzur se presentó voluntariamente ante las autoridades en el búnker de la Fiscalía en Bogotá, donde quedó a disposición de los investigadores. Por su parte, Manrique se entregó ante la Policía en el municipio de Tame, en el departamento de Arauca, en medio de la creciente presión por el escándalo UNGRD.
La investigación señala que los congresistas integraban la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público, una instancia clave para conceptuar sobre operaciones de crédito del Estado. Según la Corte Suprema, en el escándalo UNGRD los legisladores habrían aceptado ofrecimientos de funcionarios del Gobierno para respaldar esas operaciones.
A cambio, presuntamente se habrían acordado contratos y obras de interventoría financiadas con recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres en proyectos ubicados en Córdoba, Arauca y Bolívar.
Dentro del mismo expediente del escándalo UNGRD, la Corte también acusó a otros congresistas y a un exsenador por el presunto delito de cohecho impropio, aunque ellos continuarán vinculados al proceso en libertad mientras avanza el juicio.
El escándalo UNGRD vuelve a poner bajo presión al Congreso colombiano y reaviva el debate sobre los posibles intercambios de favores entre el Ejecutivo y el Legislativo para viabilizar créditos y proyectos estatales.
Con la captura y entrega de los dos congresistas, el tema del cohecho UNGRD entra ahora en una nueva fase judicial que podría tener profundas repercusiones políticas.



