El pueblo perdido en el olvido estatal

El pueblo perdido en el olvido estatal. El sol se guarda con una tonalidad infinita de colores en Caño Eusebio.  Esa belleza contrasta con la pobreza y el olvido estatal en que viven sus 150 habitantes, que en época de invierno convierten sus grandes playones en lugares cenagosos.

Los hermosos atardeceres de Caño Eusebio

Caño Eusebio es una de las 30 mil veredas con que cuentan los 32 departamentos de Colombia. Está ubicada en el municipio de Barranco de Loba, en el sur de Bolívar, a orillas del río Magdalena.

Distante dos horas en chalupa desde El Banco, Caño Eusebio vive de la pesca y los cultivos de arroz, maíz y plátano cuatro filos.

Habitante de Caño Eusebio, Bolívar

Sus principales necesidades van desde la falta de energía eléctrica hasta la construcción de casas palafitos o de tambo, como llaman ellos.

Según el líder de la población, Caño Eusebio padece por la falta de energía, desde que él llegó a ese lugar, hace más de 40 años.

Y los niños necesitan de la escuela. Escuela que está a punto de derrumbarse.

La cancha de fútbol y la escuela, inundadas

Mientras baja la creciente, los habitantes de Caño Eusebio aprendieron a usar la canoa como medio de transporte. Desde los más pequeños hasta los más ancianos.

El tiempo transcurre despacio. El calor abraza fuerte y las necesidades son apremiantes. Sus casas, sembradas sobre el agua, parecen fantasmas en medio de la nada. Su interés es que el gobierno les construya casas tambo o palafitos, para poder soportar las crecientes del Magdalena, sin tener que abandonar sus viviendas y construir cambuches en los lomos de los jarillones.

Los atardeceres en el río Magdalena, sur de Bolívar

Los niños de Caño Eusebio necesitan de todo. Zapatos, ropa, educación, juguetes y un futuro mejor. Ellos esperan la mirada de los gobiernos municipal de Barranco de Loba o departamental de Bolívar, para que atiendan sus necesidades.

Los adultos mayores, muchos de los cuales no saben leer ni escribir, también sufren por las necesidades. Vivienda, salud, energía, agua potable y alcantarillado, se cuentan en la lista que guardan con la esperanza de un futuro mejor.

Cuando el cielo se nubla, ellos saben que lloverá fuerte y sus casas seguirán en medio del agua.

Y por eso es su clamor permanente: ¡ayudas! ¡Ayudas! ¡Ayudas!

La canoa en medio de la inundación en Caño Eusebio

En medio de la pobreza y el olvido estatal, cada día oran a Dios para que el gobierno escuche sus peticiones; el río baje su caudal y la tierra firme salga a flote, nuevamente.

Caño Eusebio es la muestra de un país olvidado en donde su gente lucha contra la corriente diariamente para poder sobrevivir en medio de la pobreza. A pesar de todo ello, tienen tiempo para sonreírle a la vida y esperar un futuro mejor.

Su esperanza está puesta en Dios y están convencido que Él les hará la obra que en años no ha hecho el estado colombiano.

Los niños de Caño Eusebio

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