
Centenares de seguidores se congregaron en la catedral Sagrada Familia, en el centro de Bucaramanga, para darle el último adiós al excandidato presidencial Rodolfo Hernández quien falleció tras luchar contra un cáncer terminal en pasado lunes 2 de septiembre.
Durante la ceremonia, varias figuras cercanas a Hernández ofrecieron emotivos discursos. Sus hijos, Mauricio y Rodolfo José, así como Jorge Figueroa Clausen, amigo cercano y exsecretario de desarrollo, y Camilo Larios, director de la Liga, rindieron homenaje al político más polémico de Santander.
Rodolfo José, visiblemente afectado, agradeció a su abuela Cecilia, madre de Rodolfo Hernández, por haberle dado “el mejor papá del mundo”. Recordó cómo su padre le enseñó a vivir con buena fe, a aceptar retos y a luchar contra la politiquería.
En su discurso, mencionó que aunque su padre alcanzó muchos de sus objetivos, “fuerzas oscuras” le impidieron convertirse en presidente de Colombia.
Camilo Larios, por su parte, anunció que el 3 de septiembre se archivó una de las investigaciones en contra de Hernández y se precluyó otro proceso penal.
“Hablar con la verdad fue su gran acierto en la política, eso en pocas palabras es no mentir”, destacó Larios, recibiendo el aplauso de los presentes.







