
En la tarde del jueves 1 de mayo, un ataque sicarial sacudió el centro de Valledupar en plena celebración del Festival Vallenato. La víctima fue identificada como Luis Arturo Camargo Magdaniel, un hombre de 41 años oriundo del corregimiento de Machobayo, en la zona rural de Riohacha, La Guajira. Según las autoridades, el crimen ocurrió mientras la víctima compartía con amigos en un sector conocido por la venta de celulares, en el barrio Loperena. Cámaras de seguridad captaron el momento en que un sicario se acercó y le disparó repetidamente, causándole la muerte pese a sus intentos por huir.
El hecho causó pánico entre comerciantes y transeúntes. Sin embargo, la comunidad reaccionó rápidamente y logró detener a los presuntos responsables del asesinato, quienes intentaban escapar en una motocicleta. Se trata de Junior Andrés Báez, de 37 años, y Johnny José Amáis López, de 45 años, quienes fueron golpeados por la multitud antes de ser entregados a las autoridades. Durante la captura, la Policía Metropolitana incautó un arma de fuego con munición percutida y la motocicleta usada en el crimen. Uno de los capturados resultó gravemente herido por los golpes recibidos.
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El comandante de la Policía Metropolitana de Valledupar, coronel Alex Durán, destacó que la detención fue posible gracias al sistema de videovigilancia, la reacción inmediata de las patrullas y la coordinación del Puesto de Mando Unificado. El crimen de Camargo Magdaniel, conocido como “Chengue”, se suma a una preocupante ola de violencia en la ciudad, que ya suma 42 homicidios en lo que va del año, incluyendo el reciente asesinato del líder sindical Walberto Quintero. La muerte de Camargo ha generado consternación en Valledupar y en su tierra natal, donde era recordado como un hombre alegre y trabajador.






