
Aunque el Partido Conservador ya definió su lista para la Cámara de Representantes, el congresista Ape Cuello mantiene un espacio reservado para Libardo Cruz Casado, quien insiste en volver a aspirar pese a los múltiples obstáculos políticos que enfrenta.
En los corrillos políticos del Cesar se comenta con insistencia que el representante Libardo Cruz Casado no se resigna a perder protagonismo. Aunque su paso por el Congreso fue discreto y sin grandes resultados, el político del sur del departamento insiste en mantener vivas sus aspiraciones a la Cámara de Representantes, pese a que su propio entorno político se le ha ido desmoronando.
Cruz Casado, recordado por su bajo perfil durante su estadía en Bogotá, enfrenta un panorama poco alentador. Su padre, figura clave de su estructura familiar, ya no lo acompaña en esta nueva aventura electoral y, por el contrario, respalda abiertamente a Gumer de la Peña, el candidato que el Grupo de Chance decidió lanzar como respuesta a lo que consideran los “incumplimientos políticos” de Libardo en compromisos pasados.
Aun así, y contra todo pronóstico, Ape Cuello —máximo referente conservador del Cesar— le sigue guardando un espacio en su lista oficial del Partido Conservador. Según fuentes cercanas a la colectividad, Cuello ha preferido mantenerle ese cupo reservado “por si decide aspirar”, aunque es consciente de que Cruz llega debilitado y sin el respaldo político ni familiar que lo acompañó en las elecciones anteriores.
“Libardo sabe que con los votos de la familia no cuenta, y Ape lo sabe también”, dijo una fuente consultada por RTA Noticias, al confirmar que el representante vallenato ha sostenido conversaciones internas sobre la conformación definitiva de la lista.
La lista conservadora para las próximas elecciones ya está prácticamente definida. Está encabezada por Ape Cuello Baute, actual representante a la Cámara; lo acompaña Edwer Pérez Acosta, exalcalde de Pelaya; y Celenia Patricia Acosta Madarriaga, excandidata a la Alcaldía de Curumaní y hermana del excongresista Yensi Acosta. Todos representan diferentes zonas del Cesar y responden a acuerdos internos entre los sectores conservadores tradicionales del departamento.

Sin embargo, el llamado “cuarto cupo” sigue siendo motivo de debate. De acuerdo con versiones obtenidas por este medio, ese espacio que hoy se mantiene “en pausa” podría ser finalmente para Libardo Cruz, si logra convencer a Cuello de que su nombre aún puede aportar votos y equilibrio regional dentro del partido.
No obstante, otras fuentes políticas aseguran que ese lugar no está realmente disponible para Libardo, sino que quedará en manos de alguien que proponga el Clan Gnecco, en virtud de los acuerdos políticos que mantiene esta poderosa estructura con el grupo conservador liderado por Cuello.
En medio de las tensiones internas, lo cierto es que la lista azul ya comienza a mover las fichas. Cuello busca mantener la unidad conservadora y reforzar su liderazgo en el Cesar, mientras observa cómo antiguos aliados, como Libardo Cruz, insisten en mantener aspiraciones que hoy parecen difíciles de materializar.
Por ahora, la decisión final dependerá del propio Ape Cuello, quien en los próximos días deberá definir si cierra definitivamente la lista o si deja la puerta abierta para una eventual inclusión de Libardo Cruz. En cualquier caso, el panorama electoral en el Cesar empieza a calentarse, con movimientos estratégicos que podrían reconfigurar alianzas de cara a las elecciones legislativas.
LE SUGERIMOS. Menor que le disparó a Miguel Uribe condenado a 7 años
Mientras tanto, en los círculos políticos de Valledupar y el sur del Cesar, muchos coinciden en que Libardo Cruz enfrenta el mayor reto de su carrera: intentar regresar a la política nacional sin el respaldo que lo llevó una vez al Congreso y con un escenario político en el que su nombre, aunque conocido, ya no genera el mismo eco que antes.






