
El senador Wilmer Ramiro Carrillo Mendoza fue condenado a 102 meses y un día de prisión por la Corte Suprema de Justicia, el viernes 9 de octubre de 2026, por irregularidades en un contrato de obra pública en Norte de Santander. La decisión fue emitida por la Sala Especial de Primera Instancia, que lo halló responsable del delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales y lo absolvió de peculado por apropiación en favor de terceros.
Los hechos están relacionados con el contrato de obra 01442 de 2010, cuando Carrillo se desempeñaba como secretario de Infraestructura del departamento. El proyecto contemplaba el mejoramiento de la vía entre Salazar y Arboledas, además de la pavimentación de dos kilómetros, con recursos del Instituto Nacional de Vías (Invías).
Corte Suprema detalló las irregularidades en la obra pública
Según la Corte Suprema, el contrato fue tramitado y celebrado sin los estudios y diseños necesarios, con condiciones que restringieron la participación de oferentes. Además, durante la liquidación no se reflejaron adecuadamente las modificaciones que eliminaron obras de pavimentación inicialmente contempladas.
La condena también incluye una multa equivalente a 125 salarios mínimos legales mensuales vigentes y la inhabilitación para ejercer derechos y funciones públicas durante 114 meses y un día. El alto tribunal negó beneficios como la suspensión condicional de la pena y la prisión domiciliaria. La orden de captura para cumplir la condena quedó supeditada a que la sentencia quede en firme.
La decisión de la Corte Suprema abre interrogantes sobre las consecuencias políticas para el Partido de la U y la eventual aplicación de la figura de la silla vacía. En ese escenario, José Alfredo Gnecco ha sido mencionado como posible beneficiario de una eventual recomposición de la representación del partido; sin embargo, no debe darse por hecho que ocupará la curul.
La aplicación de la silla vacía dependerá de las condiciones jurídicas del caso y de las determinaciones de las autoridades competentes. Por ahora, cualquier cambio en la composición del Senado deberá confirmarse oficialmente.
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