El presidente Gustavo Petro regresó este jueves al Magdalena Medio para materializar uno de los compromisos más sonados de su política de reforma agraria. En el municipio de La Dorada, Caldas, entregó 18.000 hectáreas de tierra a campesinos de la región, predios que en el pasado pertenecieron a narcotraficantes y testaferros vinculados con estructuras criminales.
El acto se dio a menos de cuatro meses de la firma del convenio entre la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y la Agencia Nacional de Tierras (ANT) para la transferencia de bienes incautados. Entre las fincas entregadas se cuentan terrenos por los que circularon capos como alias El Mexicano y el Harlista de la Mafia, quien movía hasta 12 toneladas de cocaína mensual hacia Estados Unidos y Europa. También estuvieron vinculados personajes como el israelí Yair Klein, recordado por entrenar a los hermanos Castaño y a los primeros grupos paramilitares financiados por Gonzalo Rodríguez Gacha.
Durante la jornada se rindió homenaje a Germán Rozo, dirigente social asesinado en Puerto Salgar por su liderazgo en la defensa de la tierra, y se elevó un llamado a la Policía Nacional para reforzar la protección del campesinado que hoy recibe los predios. Según Petro, la entrega no solo representa un avance en la justicia social, sino también un golpe simbólico a los herederos de la violencia que por años dominaron el Magdalena Medio.
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