
En la madrugada de este lunes 28 de octubre, sujetos armados ingresaron al campamento del contratista de la obra Guamal – Astrea, financiada por la Gobernación del Magdalena y ubicada en el kilómetro 7 de este tramo vial. Tras reducir y amarrar al personal de vigilancia, los atacantes incendiaron un vibrocompactador y un cargador, causando pérdidas materiales y una evidente interrupción en el avance de la obra.
Las primeras investigaciones apuntan a que un grupo armado ilegal ha estado ejerciendo presión extorsiva sobre los contratistas de la obra, exigiendo pagos a cambio de no interferir. Hace dos semanas, hombres armados habrían amenazado en el kilómetro 17 con detener las labores hasta establecer comunicación con los responsables del proyecto, y ahora el ataque directo parece un intento de coacción para cumplir con sus demandas.
Hasta el momento, las autoridades locales no han emitido pronunciamiento oficial, aunque se espera que tanto el alcalde de Guamal, José Luis Ramos, como el Gobernador del Magdalena, Rafael Alejandro Martínez, tomen acciones y den respuestas ante esta alarmante situación que pone en riesgo la seguridad de la región y el avance del programa Vías para el Cambio.







