
Tras varias audiencias judiciales, un juez de control de garantías ordenó este martes 22 de octubre la medida de aseguramiento en centro carcelario para Nilson Solano Brochero, quien es señalado como el principal responsable del homicidio de su primo, el ginecólogo Ricardo Rodríguez Brochero. El crimen ocurrió el pasado 13 de octubre en una vivienda del barrio Lleras, en el municipio de Barrancas, La Guajira.
Según las investigaciones de la Fiscalía, los hechos se desencadenaron tras una discusión entre ambos primos, la cual fue captada por las cámaras de seguridad del lugar. En los videos presentados como evidencia, se observa el intercambio verbal que terminó en el asesinato del reconocido médico.
Basándose en estas pruebas, el ente acusador solicitó que Solano Brochero fuera privado de su libertad en un centro penitenciario, argumentando la gravedad del delito y el riesgo de que el acusado pudiera obstruir el curso de la justicia.
Durante la audiencia, la jueza aprobó el traslado inmediato de Nilson Solano a la cárcel de Riohacha, a pesar de las solicitudes de la familia de la víctima para que el acusado fuera recluido en Valledupar, Barranquilla o Santa Marta, debido a preocupaciones de seguridad. La jueza argumentó que el centro penitenciario en Riohacha garantizaba un proceso judicial adecuado.
La defensa de Solano apeló la medida de aseguramiento, afirmando que estaba basada en suposiciones y que las evidencias no eran suficientes para probar la intención homicida. Solicitaron detención domiciliaria en lugar de reclusión, y cuestionaron la validez de las pruebas, destacando la falta de una prueba de alcoholemia que confirmara si Solano estaba ebrio la noche del crimen.
Además, la Fiscalía continuará investigando el caso por posibles irregularidades en la recolección de pruebas, señalando que Solano, al pertenecer a la rama judicial, podría haber influido indebidamente en el proceso. Se destacó la falta de una prueba toxicológica que determinara el grado de embriaguez del acusado, a pesar de que su historial clínico indicaba signos de alcohol.
En el desarrollo de la audiencia, Nilson Solano rechazó las acusaciones de homicidio doloso, es decir, con intención de asesinar, pero admitió los cargos por homicidio culposo, argumentando que la muerte de su primo fue accidental y no premeditada.








