En el municipio de La Jagua de Ibirico, Cesar, la comunidad enfrenta una situación alarmante debido a la sequía del río Tucuy y otros cuerpos de agua locales, según denunció Abraham Blanco, habitante de la zona a RTA Noticias.
La escasez de agua no solo impacta el suministro para los pueblos cercanos, sino también afecta gravemente a la ganadería local, dejando a los animales sin acceso al vital recurso, explicó Blanco.
Además del río Tucuy, otros afluentes en la región, como el río Sororia y el río San Antonio, están experimentando los efectos devastadores de la sequía.
El denunciante además enfatizó en que las concesiones aprobadas por la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, para cultivos de palma de aceite están contribuyendo al agotamiento del río al desviar su caudal.

Del bravío y rugiente afluente, solo queda un hilo de agua que se resiste a fundirse con la cantidad de rocas y arena que orientan su cauce.
Ante esta situación, el alcalde de La Jagua de Ibirico, Leonardo Hernández, declaró la emergencia ambiental en el municipio y realizó un llamado urgente a la comunidad para priorizar el agua para consumo humano y no para el riego de cultivos. Asimismo, anunció medidas para investigar los diferentes desvíos o concesiones.

