Valledupar es una ciudad llena de música de acordeón y muchos árboles que muestran su florescencia e inundan de color esta ciudad colombiana en donde se pueden visitar hermosos lugares con ríos de aguas cristalinas y gente amable.
Río Guatapurí: el ícono turístico de Valledupar, ubicado en la parte norte de la ciudad está conformado por el balneario Hurtado y el parque de la provincia en donde se consiguen platos típicos de la región, comidas rápidas y comida gourmet, grupos musicales y juegos infantiles para disfrutar en familia.

Patillal: corregimiento ubicado en el norte del municipio a 40 minutos de la ciudad a través de una carretera en buen estado, rodeada por árboles frondosos. En Patillal nacieron grandes compositores y acordeoneros de la música vallenata como Rafael Escalona y José Alfonso Chiche Maestre, entre otros, cuyas figuras fueron inmortalizadas en monedas convertidas en monumentos.

La Mina: Otro corregimiento en el norte de Valledupar, a 10 minutos de Patillal. Allí existe un balneario en el río Badillo con aguas cristalinas y piedras gigantes que invitan a disfrutar la estadía

Balneario El Mojao: en la misma ruta, a diez minutos de La Mina, está el balneario El Mojao, un lugar lleno de frondosos árboles y bañado por las aguas cristalinas del río Candela. Un restaurante con comida típica de la región recibe a los visitantes.

Para finalizar este recorrido por el norte de Valledupar, se llega a Atánquez, un pueblo indígena de la comunidad kankuama que está en la Sierra Nevada de Santa Marta. Allí se puede disfrutar de bebidas artesanales, comida de la región e interactuar con los indígenas.

Para hacer este recorrido en la Ruta del Norte de Valledupar se puede ir en automóvil, campero, camioneta, microbús o busetas, por el buen estado de las vías.
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