
Más de 40 personas, entre ellas habitantes de Ocaña y otros municipios de Norte de Santander, estarían secuestradas por grupos armados ilegales en la región del Catatumbo, según un reporte periodístico conocido el 17 de octubre de 2026, que advierte sobre ocho casos en Ocaña.
La situación vuelve a encender las alarmas por la seguridad en esta zona del nororiente colombiano, donde las comunidades enfrentan amenazas, presencia de organizaciones armadas y hechos que afectan la libertad de civiles.
Ocaña, entre los municipios afectados
De acuerdo con la información divulgada, ocho de los casos reportados corresponden a Ocaña, municipio estratégico de la provincia que lleva su nombre y uno de los puntos de referencia para la movilidad y la actividad económica de la región.
Entre las personas mencionadas en el informe figuran adultos mayores. Uno de los casos señalados es el de Sanín Antonio Mena, abogado y ganadero de 90 años, cuyo paradero y situación deben ser contrastados con información oficial actualizada.
También se menciona a Jorge Trigos, un líder religioso que, según el reporte, llevaría meses privado de la libertad. Las circunstancias particulares de cada caso, así como las fechas exactas de las retenciones, no son iguales y requieren seguimiento individual.
Crece la preocupación por los secuestros
La cifra de más de 40 personas refleja la gravedad de las denuncias sobre posibles secuestros en el Catatumbo. Sin embargo, el número debe entenderse como el reportado por el medio y no como un balance oficial verificado de manera independiente.
Familiares de las víctimas y comunidades de la zona esperan avances que permitan establecer el paradero de las personas afectadas y facilitar su regreso seguro.
Las autoridades competentes deberán confirmar el estado de cada caso, identificar a los responsables y mantener las acciones necesarias para proteger a la población civil. Mientras tanto, la situación de las personas secuestradas continúa siendo motivo de preocupación en Norte de Santander.




