
El maestro y juglar Náfer Durán falleció en la mañana de este martes 29 de septiembre, a los 94 años, en Valledupar, luego de permanecer varios días internado en una clínica por quebrantos de salud.
La noticia enluta al folclor vallenato y deja un profundo vacío en una de las familias más representativas de esta música. Durán, nacido en El Paso, Cesar, pertenecía a la dinastía Durán y era hermano del legendario acordeonero Alejo Durán, una de las figuras fundamentales de la historia del vallenato.
A lo largo de su trayectoria, Náfer Durán construyó un importante legado como acordeonero y juglar. Uno de los momentos más destacados de su carrera ocurrió en 1976, cuando se coronó Rey Vallenato en el Festival de la Leyenda Vallenata.
Ese mismo año protagonizó otro capítulo relevante para la música vallenata al grabar junto a Diomedes Díaz el álbum ‘Herencia Vallenata’. Esta producción marcó un hito, pues fue la primera grabación de un álbum de Diomedes Díaz con un acordeonero que posteriormente se convertiría en una figura reconocida del folclor.
Náfer Durán y su aporte al folclor vallenato
La trayectoria de Náfer Durán también fue reconocida en 1983, cuando fue declarado fuera de concurso en el Festival de la Leyenda Vallenata, distinción que destacó su aporte y nivel artístico dentro de la tradición del acordeón.
Con su fallecimiento, el vallenato pierde a uno de sus grandes exponentes y a un integrante de una familia que ha contribuido durante décadas a preservar las raíces de este género musical.
Su legado permanecerá en sus grabaciones, en la historia del Festival de la Leyenda Vallenata y en las nuevas generaciones de músicos que encuentran en su trayectoria un referente del folclor vallenato.
Te puede interesar: Luto en el folclor vallenato por la muerte de Lisandro Ortiz




