En Tibú, Norte de Santander, un megaoperativo militar entre el Ejército Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Fuerza Aeroespacial Colombiana permitió golpear el anillo de seguridad del Comando Central y la Dirección Nacional del Ejército de Liberación Nacional (ELN), dejando al menos siete presuntos integrantes muertos durante la ofensiva desarrollada en zona rural de ese municipio.
La operación interagencial se ejecutó mediante acciones de Interdicción Aérea y Asalto Directo contra estructuras del Frente Luis Enrique León Guerra del ELN, organización señalada de mantener presencia armada en la región del Catatumbo. Según información oficial, las tropas ubicaron varias áreas campamentarias acondicionadas con fortificaciones, además de explosivos utilizados para drones y materiales destinados a la fabricación de minas antipersonal.
Guerrilleros mantenían corredores criminales en Catatumbo
El comandante general de las Fuerzas Militares, Hugo Alejandro López Barreto, aseguró a través de su cuenta de X que esta estructura armada sostenía enfrentamientos para conservar corredores criminales sobre el río Catatumbo y frenar el avance de las tropas en la zona. Las autoridades indicaron que los Guerrilleros abatidos hacían parte de un componente estratégico del grupo ilegal en Norte de Santander.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, los Guerrilleros tenían injerencia en actividades relacionadas con narcotráfico, control territorial y acciones armadas en la frontera. Las operaciones continúan en la región para ubicar a otros Guerrilleros vinculados con el ELN y debilitar sus capacidades logísticas y militares.
Este resultado operacional se suma a la reciente destrucción de un cristalizadero empleado para procesar clorhidrato de cocaína en zona rural de Francisco Pizarro, Nariño, en acciones adelantadas por la Armada, la FAC y la Policía Nacional.
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