En Colombia, el ajuste del Salario Mínimo para 2026 redefinió los aportes parafiscales que deben realizar los empleadores en todo el país, impactando directamente a millones de trabajadores y sus familias.
Con el Salario Mínimo fijado en $1.750.905 sin incluir el auxilio de transporte, se estableció la base sobre la cual se calculan las contribuciones obligatorias al Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y a las cajas de compensación familiar.
Ajuste del Salario Mínimo impacta a empleadores
Los empleadores deben aportar el 4% a las cajas de compensación, el 3% al ICBF y el 2% al Sena, sumando un total del 9% sobre el ingreso base de cotización. Sin embargo, existe una excepción contemplada en el artículo 114-1 del Estatuto Tributario: para trabajadores que devengan menos de diez salarios mínimos, el empleador solo está obligado a pagar el 4% correspondiente a las cajas de compensación.
Este ajuste ligado al Salario Mínimo no solo define obligaciones empresariales, sino que garantiza la continuidad de programas sociales, subsidios familiares y formación laboral en todo el territorio nacional.
Las contribuciones parafiscales cumplen un papel clave dentro del sistema de protección social colombiano, ya que no ingresan al presupuesto general del Estado, sino que se destinan directamente a financiar servicios esenciales para la población.
El incremento del Salario Mínimo también implica un aumento en los costos laborales, lo que genera retos para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, pero al mismo tiempo fortalece el acceso de los trabajadores a beneficios sociales fundamentales.
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