
Las cifras electorales de las dos últimas elecciones legislativas muestran cómo ha cambiado el nivel de competencia política para llegar a la Cámara de Representantes por el Cesar. Los datos de 2018 y 2022 evidencian que cada vez se necesitan más votos para entrar en la disputa real por una de las cuatro curules que tiene el departamento.
En 2018, el total de votos válidos fue de 335.379. De esa cifra se desprendió un umbral de 41.922 votos, que corresponde al 50 % del resultado de dividir los votos válidos entre las cuatro curules disponibles. En esa misma elección, la cifra repartidora quedó fijada en 47.644 votos, lo que marcó el punto a partir del cual se distribuyeron las curules entre las listas que superaron el umbral.
Cuatro años después, en las elecciones de 2022, el escenario cambió. El total de votos válidos aumentó a 382.429, lo que elevó también las exigencias electorales. El umbral subió a 47.803 votos, mientras que la cifra repartidora se ubicó en 59.235,5 votos.
Así subieron el umbral y la cifra repartidora en el Cesar
Este crecimiento en la votación refleja una mayor movilización del electorado y una competencia política cada vez más exigente. De cara a las elecciones legislativas de 2026, distintos analistas prevén un nuevo incremento en la votación válida, lo que inevitablemente provocará que tanto el umbral como la cifra repartidora vuelvan a subir, elevando aún más el número de votos necesarios para aspirar con opciones reales a una curul por el Cesar.
En el sistema electoral colombiano, el umbral es el mínimo de votos que debe alcanzar una lista para poder participar en la distribución de las curules. Para el caso de la Cámara en departamentos como el Cesar, se calcula como el 50 % del resultado de dividir el total de votos válidos entre el número de curules a proveer.
Por su parte, la cifra repartidora es el mecanismo que finalmente define cuántas curules obtiene cada lista. Este sistema consiste en dividir sucesivamente los votos de cada lista entre 1, 2, 3 y más números, ordenar esos resultados de mayor a menor y asignar las curules a los valores más altos hasta completar el número de escaños disponibles. El último número utilizado en esa asignación es el que se conoce como cifra repartidora.
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