
Minjusticia no resolvió hacinamiento en estaciones. Con bombos y platillos, el ministro de justicia y el derecho, Wilson Ruíz Orejuela anunció en Valledupar el traslado de 62 reclusos de la Penitenciaría de Alta y Mediana Seguridad, conocida como La Tramacúa.
Aunque es una medida sana, porque permite despejar un poco ese centro penitenciario, en nada resolvió el tema de hacinamiento que se vive en las estaciones permanentes y en las estaciones de policía del Cesar.
RTA Noticias conoció que en el departamento existen unas 700 personas recluidas en centros temporales como estaciones permanentes o estaciones de policía.
De ese número, 400 personas están recluidas en la Permanente de Policía de Valledupar, ubicada en la carrera cuarta, detrás de la alcaldía. Ese centro de reclusión temporal tiene capacidad para unas 60 personas.
En el resto del departamento existen unas 300 personas recluidas en las estaciones de policía.
Este panorama muestra que las estaciones de policía del Cesar se han convertido en cárceles y los policías en guardianes de los presos, evitando que cumplan con su rol de proteger a la ciudadanía.
Es hora de que el gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo; el alcalde de Valledupar, Mello Castro González; el comandante de Policía, coronel Douglas Ortiz y los alcaldes del departamento exijan al Inpec y al Ministerio de Justicia una solución definitiva a esta problemática.
En Valledupar, el ministro Ortiz firmó un convenio con el gobernador Luis Alberto Monsalvo para construir una nueva cárcel y trasladar la Cárcel Judicial.
Sin embargo, ese mismo anuncio lo han hecho ministro, alcaldes, gobernadores y directores del Inpec en los últimos 20 años.
Mientras eso ocurre, las estaciones de policía y las estaciones permanentes se han convertido en cárcel hacinadas ante la mirada indiferente de las autoridades penitenciarias y carcelarias del país.








