La angustia de la familia Osorio Mantilla y del gremio ganadero del Cesar llegó a su fin con la liberación de Adalberto “Beto” Osorio Mantilla, un reconocido productor de 87 años que había permanecido en cautiverio durante 75 días. El secuestro, perpetrado el pasado 30 de junio en la vereda La Cascabela de Río de Oro, mantuvo en vilo a sus allegados y reavivó el debate sobre la seguridad en las zonas rurales del país. Su reencuentro con la familia se produjo tras su entrega en una zona entre Ocaña y el departamento del Cesar, confirmaron fuentes de Caracol Radio.
Ese día, Osorio Mantilla fue interceptado por hombres armados, presuntamente integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), mientras se desplazaba en un vehículo tipo campero cerca del aeropuerto Hacaritama de Aguachica. Los secuestradores lo obligaron a descender del carro y lo trasladaron en motocicleta hasta un lugar desconocido. La familia, marcada por la incertidumbre, clamó por su liberación, resaltando las condiciones de salud y avanzada edad del ganadero, quien permaneció bajo presión en medio de un clima de zozobra.
El alcalde de Río de Oro, Arnoldo Osorio, destacó la trayectoria de trabajo del ganadero y la preocupación de sus seres queridos, entre ellos su esposa, hijos y nietos. Desde Fedegán, su presidente José Félix Lafaurie lamentó el deterioro de la seguridad en el campo y pidió a las autoridades esclarecer lo ocurrido. El caso, que movilizó la solidaridad de la comunidad y los gremios productivos, se suma a la creciente preocupación por la ola de secuestros que afecta a varias regiones de Colombia.

