
En la política del Cesar, no solo se libran batallas en las urnas, también en las relaciones personales. Dos mujeres que alguna vez fueron inseparables, hoy caminan en orillas distintas y con una fractura visible en su amistad: Katia Ospino y Claudia Margarita Zuleta.
Ambas compartieron luchas, cafés y confidencias. Se presentaban como aliadas en la defensa de las mujeres y como voces firmes contra la corrupción. Sin embargo, la pasada campaña a la Gobernación del Cesar dejó heridas que no cicatrizan.
La periodista y lideresa de derechos humanos Katia Ospino, de tendencia de centro izquierda y con el respaldo del Movimiento Marcha, y la diputada del Centro Democrático Claudia Margarita Zuleta, se enfrentaron políticamente en la contienda, y lo que parecía una competencia sana terminó en un distanciamiento definitivo.
Hoy, cada una perfila su futuro con la mira puesta en el Congreso de la República. Ospino busca consolidarse como un referente de la bandera social, mientras Zuleta fortalece su estructura dentro de la derecha tradicional.
El quiebre de esta amistad se convierte en un reflejo de lo que ocurre en el escenario nacional: la política, con sus divisiones ideológicas, no perdona afectos ni lealtades.
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En el Cesar, la ruptura entre Ospino y Zuleta ya es tema de conversación, y muchos se preguntan si la política fue más fuerte que la amistad.
¿Será que se reconcilian? El tiempo tendrá la respuesta








