
El expresidente Álvaro Uribe Vélez manifestó este domingo su intención de que el proceso penal que avanza en su contra no quede enredado en la figura de la prescripción. A través de una carta enviada al Tribunal Superior de Bogotá, el exmandatario aclaró que no desea beneficiarse del vencimiento de términos y pidió que los magistrados emitan una decisión de fondo sobre su caso.
Uribe fue condenado en primera instancia, el pasado 1 de agosto, por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal. La jueza Sandra Liliana Heredia lo sentenció a 12 años de prisión domiciliaria, al pago de una multa equivalente a 2.420 salarios mínimos y a una inhabilitación de 100 meses para ejercer cargos públicos. Según el fallo, el exmandatario no fue víctima de un complot judicial, como sostuvo en su defensa, sino el determinador de una red que buscó manipular testigos para favorecerlo y afectar al senador Iván Cepeda.
En su comunicación al Tribunal, Uribe insistió en que “la prescripción de la acción penal, que nunca he buscado y de la que no quiero beneficiarme, no puede privarle la oportunidad a la Sala de proferir un fallo sereno, ponderado e integral de la prueba”. La defensa del exmandatario, así como la Procuraduría, apelaron la sentencia de primera instancia alegando falta de garantías y un fallo sesgado. El proceso se encuentra ahora en manos de los magistrados Manuel Antonio Merchán, Alexandra Ossa y Leonor Pinto, quienes tienen plazo hasta el 16 de octubre para emitir un nuevo pronunciamiento.
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Mientras tanto, Uribe sigue en libertad, luego de que el mismo Tribunal revocara mediante tutela la decisión que lo mantuvo privado de la libertad durante 19 días. Esto le ha permitido adelantar actividades políticas y respaldar las precandidaturas de su partido, el Centro Democrático, con miras a las elecciones presidenciales del próximo año. La expectativa se centra ahora en si los magistrados acogen la solicitud del expresidente de renunciar a la prescripción y definir de fondo su situación judicial.






