¿Sabía que una de cada 11 personas en el mundo padeció de hambre en
el 2023? Según el informe más reciente de las Naciones Unidas, alrededor de 733 millones
de personas en todo el mundo sufrieron hambre y aproximadamente 2.330 millones de
personas enfrentaron inseguridad alimentaria moderada o grave durante ese año. Ante esta
preocupante realidad, surge la pregunta: ¿son los agronegocios una de las respuestas a
esta problemática?
En un mundo donde la sostenibilidad se ha convertido en una urgencia, la investigación
“Sostenibilidad en los agronegocios: análisis y reflexiones”, liderada por el docente del
Politécnico Grancolombiano, Nicolás Albarracín, ofrece una perspectiva reveladora sobre
las estrategias de sostenibilidad que están siendo implementadas en los agronegocios. Este
estudio se enmarca en un contexto de creciente preocupación por el cambio climático, la
degradación ambiental y la necesidad de fortalecer las economías locales.
¿Hemos avanzado en la sostenibilidad de los agronegocios?
El profesor Albarracín explica que el sector agroindustrial colombiano está en una fase de
transición. Mientras algunas empresas ya están adoptando modelos de sostenibilidad, aún
enfrentan grandes desafíos en términos de infraestructura, financiamiento y capacitación
para su implementación a gran escala. No obstante, los cambios están en marcha y las
estrategias sostenibles se están abriendo paso.
Uno de los puntos destacados es la transformación del modelo económico. Existe una
transición hacia enfoques como la Economía Azul, Circular y Verde, con un énfasis en la
eficiencia de recursos y la reducción del impacto ambiental. Estas estrategias no solo
fomentan el desarrollo de tecnologías innovadoras y la creación de empleo, sino que
también valorizan recursos naturales estratégicos, como los marinos, y servicios
ecosistémicos, posicionándolos como pilares del crecimiento económico sostenible.
LE SUGERIMOS. Drummond trabaja por una cultura de seguridad consciente
Otra estrategia clave es el aprovechamiento de energías renovables. El uso de fuentes
limpias de energía, como la reutilización de biomasa, la energía solar, eólica e
hidroeléctrica, está en aumento en los procesos agrícolas. Estas fuentes de energía se
consideran una clara alternativa para reducir el impacto ambiental y promover una
producción más eficiente y sostenible.

La agricultura regenerativa también está ganando terreno, promoviendo la conservación
del suelo y la biodiversidad a través de prácticas como la rotación de cultivos, la
implementación de sistemas agroecológicos y la recirculación de nutrientes en la
agricultura.
Estas prácticas hacen que el sector agroindustrial sea más resistente a los eventos
climáticos extremos que ya están a la vista, asegurando la producción de alimentos a largo
plazo y reduciendo la degradación de suelos y recursos hídricos.
Entonces, ¿en qué se debe trabajar?
El gran desafío está en la implementación de tecnología, ya que, si bien hay avances en
automatización y digitalización en la agricultura, persisten barreras de acceso económico y
formación para pequeños productores.
La investigación recomienda trabajar en estrategias que faciliten la integración de
tecnologías digitales en la agricultura (sensores, riego automatizado, inteligencia artificial)
que permitan la accesibilidad y capacitación de los pequeños y medianos productores para
que puedan adoptar estas herramientas sin afectar su rentabilidad.
¿Y el rol de la Responsabilidad Social Empresarial?
El investigador del Politécnico Grancolombiano resalta la importancia de integrar la
Responsabilidad Social Empresarial en los agronegocios. Enfatiza su relación con los
derechos de los trabajadores, la ética empresarial y la sostenibilidad ambiental, impulsando
mejores condiciones laborales, la inclusión de comunidades locales y un desarrollo más
equitativo del sector, generando confianza y una conexión más estrecha con las
expectativas sociales.

En conclusión, el investigador destaca que la sostenibilidad en los agronegocios es una
meta alcanzable y necesaria para el futuro del sector en Colombia. Adoptar modelos
económicos innovadores, integrar tecnologías limpias y comprometerse con la
responsabilidad social empresarial, son pilares fundamentales para lograr un desarrollo
agroindustrial más sostenible y equitativo.

