Luis Mariano Roja Santana, conocido como «El Dominicano», se mostró como un exitoso empresario de eventos en Valledupar, pero su lujoso estilo de vida, con seguridad privada y vehículos de alta gama, ha generado sospechas sobre el origen de su fortuna.
En la capital del Cesar, «El Dominicano» se presentaba como promotor de grupos vallenatos como ‘La Banda del 5’ y llevaba una vida social activa, pero sus lujos chocaban con la imagen de empresario modesto que quería mostrar.
Sin embargo, la conexión de «El Dominicano» con el crimen no es algo nuevo. En el año 2015, se vio envuelto en un caso de narcotráfico en Puerto Rico, donde fue arrestado bajo el alias de ‘El Gordo’por su participación en un esquema de distribución de drogas.
En ese entonces, Roja Santana aceptó cargos por narcóticos, y su nombre apareció vinculado con otros individuos de peso en el mundo del narcotráfico.
Después de ese acontecimiento, llegó a Valledupar, organizó eventos, asistió a conciertos y se convirtió en un nombre conocido en el mundo del vallenato, pero su visibilidad no solo fue una cuestión de fama, sino también de peligro.
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El 21 de mayo de 2024, «El Dominicano» fue víctima de un atentado sicarial en el restaurante McDonald’s, donde un sicario lo siguió y le disparó en varias ocasiones. Gravemente herido, fue trasladado a la clínica Laura Daniela, donde los médicos lograron estabilizarlo.


Sin embargo, temeroso de un nuevo ataque, aprovechó un descuido del personal médico y escapó con ayuda de sus colaboradores cercanos, desapareciendo desde entonces del radar público. ¿Un ajuste de cuentas? ¿Un mensaje de otros grupos? Las respuestas aún no están claras.
Hoy, el ex «empresario de eventos» enfrenta una solicitud de extradición a Estados Unidos. La razón oficial aún no ha sido revelada por las autoridades.

Aunque el proceso judicial en Colombia sigue su curso por los delitos de porte, fabricación y tráfico ilegal de armas de fuego y municiones, la Fiscalía General de la Nación ha solicitado su prisión preventiva mientras se tramita la extradición.
¿Realmente era un empresario o utilizaba esa fachada para ocultar actividades ilegales? Las preguntas sobre su verdadera identidad siguen sin respuesta, dejando a la comunidad en vilo.

