
El presidente electo de Estados Unidos ha asegurado 277 votos electorales y podría alcanzar los 312, superando ampliamente los 270 necesarios para ganar la Presidencia. Donald Trump se autoproclamó ganador en la noche desde Palm Beach, Florida, tras conquistar varios estados clave, incluida Pensilvania, que resultó determinante para ambas campañas.
En un entorno político marcado por la polarización, la violencia y el temor a un conflicto interno, el artículo de The New Yorker titulado “Los americanos se preparan para una segunda guerra civil” reflejó la creciente preocupación de muchos ciudadanos. La publicación, que incluyó testimonios de zonas rurales, subrayó que tras el atentado contra Trump en julio en Pensilvania, la posibilidad de una guerra civil ha tomado fuerza. Un estudio de FEMA indicó que 20 millones de estadounidenses creen que este escenario es cercano.
El tono de la campaña estuvo cargado de agresividad, con declaraciones incendiarias de ambos bandos que avivaron la tensión. El multimillonario Ray Dalio advirtió que el riesgo de una guerra civil es del 50 %, señalando la radicalización de ambos extremos políticos. La contienda no solo determinó un nuevo liderazgo, sino que también dejó al descubierto profundas divisiones en la sociedad estadounidense.



