En Valledupar, comenzó el juicio oral contra Publio Hernán Mejía Gutiérrez, excomandante del Batallón de Artillería No. 2 “La Popa”, acusado de 35 casos de asesinatos y desapariciones forzadas que fueron falsamente reportados como bajas en combate.
Este proceso, que se llevará a cabo hasta el viernes 20 de septiembre, se desarrolla casi dos décadas después de los crímenes, que dejaron al menos 72 víctimas, incluyendo menores de edad y miembros de la comunidad indígena Kankuamo.
Las víctimas, que participarán en una “sala espejo” por decisión de la JEP, ven este juicio como un avance en su lucha por justicia. A lo largo de casi siete años, han exigido verdad y reparación, enfatizando la necesidad de investigar a los responsables de estos delitos, que forman parte de una política estatal de falsos positivos.
La JEP ha señalado que el 87% de las bajas en combate reportadas por el batallón de Mejía eran ilegítimas, evidenciando un patrón de violencia contra la población civil. La representación legal de las víctimas, respaldada por organizaciones como el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos y el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, ha solicitado pruebas para fortalecer su caso, incluyendo testimonios de expertos en la materia.
Mejía, quien niega su implicación en estos crímenes, enfrenta acusaciones por delitos de guerra y de lesa humanidad, además de colaboración con el grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). La JEP sostiene que él diseñó un plan criminal para presentar falsos resultados operacionales, utilizando diversas tácticas de asesinato y desaparición.

