Devotos del Santo Ecce Homo se reúnen en la emblemática Plaza Alfonso López para conmemorar el día del patrono de Valledupar.
La leyenda que la rodea, narra la historia de un hombre de Rincón Hondo, quien se recluyó para esculpir una imagen grandiosa. Después de días de silencio, los lugareños descubrieron que el artesano había desaparecido, dejando atrás una estatua majestuosa, tallada con maestría: El Santo Ecce Homo, también conocido como «He aquí el hombre».
Desde entonces, el Santo ha sido objeto de devoción y milagros en Valledupar. Se dice que su estatua transpira abundantemente y que su sudor tiene poderes curativos.

