Durante el pasar de los tiempos la profesión periodística enfrenta retos y desafíos. Algunos mencionan el desarrollo del internet y la expansión de las redes sociales virtuales, otros lo atribuyen a la pérdida de credibilidad de los medios de comunicación.
Lo cierto es, que muchos medios informativos incluyendo sus profesionales han tenido que adaptarse al mundo tecnológico, pero ese mismo mundo amplio ha permitido que personas ajenas al periodismo o sin formación profesional lleguen a tanta audiencia causando desinformación y pérdida de interés en la actualidad noticiosa.
Dicho esto, las redes y la tecnología han ido disminuyendo el contacto de entrevistas presenciales lo que ha contaminado la labor periodística, puesto que solo se limita a la información suministrada a conveniencia sin profundizar en la verdad, lo que genera una pérdida de la credibilidad bien sea del periodista o del medio.

A esto puede sumarse la doctrina que sufren algunos periodistas al ser parte de un medio parcializado con ideas políticas. En una columna de opinión del analista y profesor de la Universidad Javeriana, Mario Morales, comentó que el pago por contenidos y la diáspora de la pauta publicitaria han desenfrenado la guerra del clic y de la titulación engañosa.
Por su parte, el director del Departamento de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad del Norte, Alberto Martínez, en un foro de periodismo expresó que el periodismo se ha visto influenciado de manera negativa por las “chivas”, dado que los periodistas confunden la verdad de los hechos con las intenciones de particulares, por el afán del ejercicio mismo.
Con todo este contexto, es importante resaltar que el periodismo es un campo que convive con las crisis, sin embargo, según estudios globales, en el transcurso de los años, la desconfianza de los ciudadanos hacia los periodistas y medios de comunicación va en aumento.

