Un 9 de febrero, exactamente en el municipio de El Paso, en el departamento del Cesar, nació Gilberto Alejandro Durán, conocido en el mundo artístico como ‘Alejo Durán’, el inmortal juglar que con sus particulares notas del acordeón se convirtió en un referente para las nuevas generaciones en el folclor vallenato.
El “Negro Alejo”, llamado así por sus seres queridos fue un destacado acordeonero, compositor y cantante del género vallenato gracias a su vena musical.
Son 105 años que se conmemoran del natalicio de este intérprete, quien mostró desde niño su gran talento musical heredada de sus padres Náfer Durán Mojica, un importante acordeonero y Juana Francisca Díaz, cantadora de tamboras.
Su gran pasión, talento y cualidades, le permitieron cultivar logros destacados, es así, como en el año 1968 se convirtió en el ganador del concurso de acordeoneros del primer Festival de la Leyenda Vallenata, logrando inmortalizar su nombre en el litado del primer Rey Vallenato y consolidando su nombre como uno de los más importantes en el folclor.

Su nombre, al día de hoy retumba en cada rincón debido a su genialidad y agudeza siendo recordado por grandes temas musicales como: Fidelina, Altos del Rosario, 039, Pobrecito Corazón y Los Campanales.
Como muestra de agradecimiento al invaluable e impecable legado del acordeonero, la tierra que lo vio nacer, le realizará una serie de homenajes.
Dentro de la programación se encuentra: una eucaristía en la parroquia San Marcos de El Paso, Cesar, un desfile monumental e instalación de ofrenda floral a las 8 de la mañana y un homenaje musical en la plaza principal de Alejo Durán a las 6 de la tarde.
Alejo, una de las glorias más emblemáticas del vallenato, traspasó fronteras y en el año de 1968 obtuvo una medalla de oro en el “Festival Mundial del Folclore en México”.
Sin duda, su amplio legado y enriquecidas obras, permanecerán de manera inmortal en la historia musical.

