
La piedra que salvó a dos mujeres. La tarde del miércoles 28 de abril transcurría en medio de un fuerte aguacero en Valledupar. Las calles se convirtieron en arroyos.
En la mañana, más de cinco mil personas habían salido a marchar contra la reforma tributaria y otras medidas gubernamentales
En la carrera novena, entre calles 16 B y 17, María Isabel Peña y su compañera, Dayana Chávez, veían caer el agua sobre el pavimento, desde sus puestos de trabajo, al lado de las telas en el almacén Gamatextil. Llovía fuerte en la ciudad, como no había ocurrido hacía muchos meses. (Leer: Migración de la industria musical a la cultura digital)
De repente, una piedra que vino del techo llamó su atención. Era la señal divina que tenían que salir de ahí. El techo se les vino encima.
En segundos, la estructura colapsó. El techo se vino al piso por el fuerte aguacero y la estructura frontal también se calló. Es en ese momento, cuando tu vida corre peligro, que le pides a Dios que meta su mano poderosa.
Estas dos mujeres, María Isabel y Dayana, tenían una tarde tranquila, en medio de la lluvia y de un momento a otro, sus vidas cambiaron.
Como también cambiaron las vidas de los propietarios de los establecimientos comerciales afectados. Un almacén de ropa deportiva, un almacén de telas y una cacharrería. (Leer: Distribuirán pruebas de antígeno en municipios del Cesar)
Un vehículo también resultó afectado, tras el colapso de la vivienda. Su propietario relató los momentos que vivió y cómo logró salvarse
Los afectados por este fenómeno natural esperan ahora el apoyo del gobierno municipal para salir de esta situación. Las personas que se salvaron de morir aplastadas, como Dayana y María Isabel, agradecerán a Dios eternamente por darles una nueva oportunidad. La vida pueda perderse en un segundo. Cuando eso pase, es mejor que nos coja confesados.



