
En una triste tarde para la música, se confirmó el deceso del reconocido maestro Lisandro Meza, quien dejó un legado imborrable en los ritmos: cumbia, porro y vallenato. La Clínica Especializada La Concepción de Sincelejo, en Sucre, informó sobre su partida este sábado 23 de diciembre, sin especificar las causas de su muerte a los 86 años.
Lisandro, reconocido como un juglar y embajador de la música colombiana ante el mundo, cautivó generaciones enteras con su talento musical y creatividad incomparable. Desde su debut en la escena artística, alcanzó la cima del éxito con inolvidables composiciones como «El saludo» en 1959, seguido por hits como «El acordeón pitador», «La gorra no se me cae» y «Domingo 24».
Su trayectoria brillante incluyó su destacada participación en Los Corraleros de Majagual y la formación de su propio conjunto en 1965, consolidándose como un referente indiscutible de la música tradicional colombiana.
El maestro Meza no solo conquistó escenarios locales, sino que llevó la esencia de la música vallenata a nivel internacional, presentándose en festivales y eventos en países como Ecuador, Chile, Perú, Centroamérica, México y los Estados Unidos. En 1978, fue honrado como el primer Rey Sabanero del Acordeón en reconocimiento a su contribución invaluable al género.
Su partida deja un vacío irremplazable en el mundo de la música folclórica, pero su legado perdurará como un símbolo eterno de la riqueza y la pasión por los ritmos autóctonos de nuestro país.







