El mercado de licores en Colombia ha presenciado un nuevo giro con la llegada del Aguardiente Rosado, lanzado por la Fábrica de Licores del Tolima. Con 24 grados de alcohol, este licor no solo promete una experiencia exquisita para el paladar, sino que también rinde tributo a los ocobos, árboles emblemáticos de Ibagué, a través de su tonalidad característica.
En declaraciones exclusivas a medios locales, Franz Bedoya, gerente de la Fábrica de Licores del Tolima, expresó su confianza en el impacto que tendrá el Aguardiente Rosado en el mercado. «Estamos seguros de que con la ayuda del Aguardiente Rosado del Tolima vamos a poder cumplir las metas de ventas en 2023», afirmó Bedoya.
Este licor, descrito como suave con un toque dulce, está destinado a conquistar los paladares más exigentes, ofreciendo una alternativa distinta en un mercado donde recientemente se presenció la disputa entre la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA) y la Industria Licorera de Caldas (ILC) por el aguardiente amarillo.

Tras las medidas tomadas por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) contra la FLA en relación con el aguardiente amarillo, la atención ahora se centra en esta irrupción en el mercado por parte de la Fábrica de Licores del Tolima, un jugador emergente que promete desafiar las expectativas y paladares de los consumidores colombianos.

