Diomedes Díaz Maestre nació el 26 de mayo de 1.957, en Carrizal, cerca de La Junta, en San Juan del Cesar, La Guajira. Sus padres, humildes personas de la región, lo vieron crecer entre chivos, gallinas, ganado y la música vallenata.
El 26 de mayo, de cada año, es el tiempo preciso para dar una serenata a El Cacique de La Junta, como era conocido en el mundo del vallenato. Y cada año, el 26 de mayo, sus hijos le llevan a la tumba, música de ranchera, que también le gustaba.
Pero, si usted le fuese a dar una serenata a Diomedes Díaz en su cumpleaños, ¿Cuáles canciones escogería?

Díaz Maestre, quien tiene una lista interminable de hijos, dio muchas serenatas en su vida. Especialmente lo hacía en la ventana marroncita, en la casa de los padres de Patricia Acosta, su novia de juventud y su primera esposa.
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Y, seguramente, le gustaba mucho recibir serenatas en su cumpleaños, el que convirtió en una fiesta nacional para los Diomedistas. Ser Diomedista no es más que amar, defender y escuchar las canciones de Diomedes Díaz. Hablar de su vida, recordar sus anécdotas y bailar sus composiciones. En la mayoría de los casos, los Diomedistas acompañan ese sentimiento con licor.
Las seis canciones para serenatear a Diomedes Díaz:
Hemos seleccionado seis canciones que, posiblemente, Diomedes hubiese querido escuchar en su ventana, la madrugada del 26 de mayo, para comenzar su parranda de cumpleaños.
La primera es ‘Tu cumpleaños’, una canción que aún suena en cada cumpleaños de cualquier colombiano. En las publicaciones de redes sociales para felicitar a amigos y familiares y en las emisoras de todo el país
La segunda, indudablemente es ‘Mi muchacho’, dedicada a su hijo Rafael Santos y que Diomedes escucharía con gusto en su serenata.
La tercera canción para cantarle a Diomedes en la serenata por su cumpleaños es ‘Mi vida musical’. Con seguridad, le agradaría mucho escucharla al comenzar su cumpleaños.
Una cuarta canción para serenatear a Diomedes es, sin dudas, ‘Los recuerdos de ella’. La quinta es ‘Mis mejores días’.
Por último, para cerrar la serenata a El Cacique, debe tocarse la canción ‘Entre el bien y el mal’.
En el repertorio debe estar, por si pide una canción más, ‘Así me hizo Dios’, para culminar la serenata al más grande artista que ha tenido la música vallenata en todos los tiempos.

