
Medios de comunicación franceses informaron este viernes que los jugadores Raphaël Varane y Ibrahima Konaté, que conforman la dupla de defensores centrales de la Selección, amanecieron con un resfrío que estaría vinculados al denominado «virus del camello» que ya afecta a otros tres integrantes del equipo dirigido por Didier Deschamps, que el domingo jugará contra Argentina en la final del Mundial de Qatar.

Este virus es el síndrome respiratorio de Oriente Medio o MERS-CoV, cuyo origen se detectó en Arabia Saudita, en el año 2012. Según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad se transmite por contacto directo o indirecto con los camellos que ya portan el virus. Además, existe la posibilidad de que sea transmitido de una persona a otra, pero la probabilidad es mucho menor.
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Los principales síntomas de esta gripe son cuadros de fiebre, dificultades respiratorias, vómitos, tos y diarrea, algo muy parecido a los que presenta alguien infectado con el COVID-19, y por el momento presenta un porcentaje de mortalidad muy alto.
“Las temperaturas han bajado. Hay aire acondicionado completo. Hay estados febriles. Todos prestamos atención. Con organismos tensos y fatiga, las defensas inmunológicas de los jugadores son más débiles. A Dayot le sucedió justo después del partido contra Inglaterra, no es casualidad. Nos adaptamos a la situación sin volvernos paranoicos”, explicó ayer el director técnico de Francia, Didier Deschamps en conferencia de prensa.








