Relatos de falsos positivos en Cesar. En el segundo día de audiencia de Reconocimiento de la Jurisdicción Especial para la Paz, que se desarrolla en Valledupar, en relación a las imputaciones en el caso Nº 3, en el cual se incluyó la región Caribe que investiga los llamados ‘falsos positivos’ cometidos por miembros del Batallón La Popa, se conocieron nuevos relatos de las víctimas.
Hijos, hermanos, padres y esposas contaron el dolor que han vivido por años, tras el asesinato de su ser querido, a quienes en su mayoría los señalaron como colaboradores de la guerrilla.
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Las víctimas les pidieron públicamente a los 12 comparecientes que el nombre y el honor de sus familiares sea limpiado y que le dijeran al país que ellos no eran guerrillero y tampoco pertenecían a ningún grupo al margen de la ley.
En esta audiencia se conoció también que el segundo patrón criminal identificado por JEP se dio en una lógica en la que, para responder a la presión por resultados en el Batallón La Popa, militares asesinaron a personas en condición de vulnerabilidad, por cuyas muertes, creían, nadie reclamaría.
Uno de los comparecientes es el teniente retirado Carlos Andrés Lora Cabrales, excomandante del grupo especial Trueno a quien le atribuyeron el 40 % de la responsabilidad de los crímenes cometidos por dicha unidad militar, entre los años 2002-2005.
En el cierre de la primera jornada de esta audiencia, el magistrado Óscar Parra resaltó que “es absolutamente necesario para el país dialogar sobre estas atrocidades y este dolor», y agradeció a las víctimas por su entereza al revivir estos duros hechos.
Por ahora los tres imputados que no han aceptado su responsabilidad en este caso pasarán a la Unidad de Investigación y Acusación para dar trámite al proceso adversarial, que de ser vencidos en juicio se exponen a una pena de hasta 20 años de cárcel, entre ellos el coronel Publio Hernán Mejía Gutiérrez, Juan Carlos Figueroa y José Pastor Ruiz Mahecha.

